jueves, 31 de enero de 2013

DÍA 191: No sonó el despertador

Me quedé atrapada entre sueños, fantasías y visiones.
En la cama, desconectada, imaginando paraísos de gratas sensaciones.

Atardecer en una playa, surfistas, pianos, el mar...
... un mustang antiguo rojo, mi amor, un reto, viajar...

... la Universidad, algunos miedos, una secretaria sorprendida...
... edificios platerescos, vida, recuerdos... escenografía conseguida.

Entelequias inconexas en las que perdida me encontraba,
deleitándome en evocaciones, entre ensoñaciones volaba.

Y despierto, sin ternura, sin sutil reanimación,
asustada, confundida, en mi oscura habitación.

Y cojo de la mesilla, a tientas... el silencioso despertador,
son las cinco... ¡que locura!... recorren por la espalda mares de frío sudor.

Salto agitada, intranquila, zarandeo las sábanas,
me pongo en pie, ligera, con energías sobrehumanas.

"¡Me he dormido! ¡Me he dormido!"... le digo con exaltación.
"¿Cómo que te has dormido?... no te entiendo"... me responde sin atención.

Abandono el cuarto, con paso ligero, el gato maúlla, yo fuera de control.
Me sumerjo en la rutina de cada mañana y pienso... ¡así no llego, no llego, parezco un caracol!.

Enciendo el portátil, me pongo un café, ladra un perro, me acomodo en el sillón.
Veo la página en blanco, pienso, titubeo, decido... comienzo esta narración...

... y tecleo, aún dormida, desbordada de imaginaciones...
... me quedé atrapada entre sueños, fantasías y visiones...

http://fantasiaindefinida.blogspot.com/2011/04/un-dia-en-palabras.html
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4 comentarios:

M.G dijo...

¡Qué angustia!

Creo que muchos te hemos entendido.

Me ha pasado,sí, claro. Como a casi todos.

Pero recuerdo que me ocurrió también en una ocasión, justo lo mismo, pero me anticipé. Llegué al trabajo una hora antes. No entendía nada, pero si llegaba tarde....

Eso me lo tengo guardado y desde entonces miro y remiro al despertador antes de empezar a correrrrrr.

Un abrazo.

Docecuarentaycinco PM dijo...

Hola M.G., a mi me paso algo parecido hace muchos años, sin embargo conozco de cerca alguien que le pasó algo peor, no es que se levantara 1 hora antes, sino que fueron más de 4 horas antes y se dio cuenta casi en la puerta del trabajo de su "error"... como imaginarás, se dio la vuelta, regresó a casa, se puso el pijama y se echó de nuevo a dormir....

Yo hoy, en cambio, me dormí. Generalmente, aunque no ponga el despertador, tengo interiorizada la hora y me despierto más o menos a la hora, pero estos días estoy tan agotada... que el cuerpo pidió clemencia ;).

¡¡Un besazo ENORME y que descanses (con o sin despertador :D)!!

Ainara dijo...

¡Tus palabras me han cautivado!

Debo decir que también recuerdo que me pasó lo mismo una vez, hace ya unos tres años ya: me desperté agobiadísima pensando que iba tarde, me duché y, con pelo mojado, los pantalones enfundados y un café en la mano, me di cuenta de mi error: me tragué el café, me recogí la melena y me fui de vuelta a la cama, ¡suerte que fui consciente de la situación a tiempo!

Un beso :)

Docecuarentaycinco PM dijo...

¡Hola Ainara, bienvenida!

La verdad es que ser consciente de que no controlamos el tiempo (porque aunque nos convenzamos de lo contrario, no lo controlamos en absoluto) es una sensación angustiosa.

Estos desajustes en nuestro ritmo rutinario hacen que nos sintamso mal porque, entre otras cosas, nos hace despertar y ser conscientes de la realidad... el tiempo y la vida... no siempre van al mismo ritmo ;).

Un beso enorme. Me encanta leer tu opinión, así que anímate siempre que te apetezca, eres muy bienvenida.

¡¡FELIZ DÍA!!