lunes, 14 de enero de 2013

DÍA 174: "Acepta los riesgos, toda la vida es una oportunidad. El hombre que llega más lejos es, generalmente, el que quiere y se atreve a serlo"

http://www.fonditos.com/2d/paisajes/doble_realidad-03405-1024x768.php

Hace tan solo unas horas que mis pies, mi cuerpo apesadumbrado y mi mente tocaron tierra isleña,
tierra firme, efímera y lejana.

Hace tan solo unas horas... tras un agotador, intenso e interminable viaje... resguardé recuerdos y experiencias en mis pesadas maletas para hacer uso de ellos cuando esta nueva etapa me reclame energía y originarias evocaciones.

 Aquí el tiempo no pasa, al igual que sucedía antes de mi temporal partida.
Todo sigue igual.
Amanece... sin prisa... sin pausa.
Mañana en calma tras un pequeño nocturno temporal.

Ruido en la autopista mezclado con ilusionadas entonaciones de pájaros,
precipitadas caídas de mangos de los árboles
y tímidos cantos de alguna risueña coquí agradecida por la lluvia que, durante la noche,
ha regado calles y campos.

El ventilador gira inconcluso,
y dentro de poco la cafetera me avisará de que no ha perdido su buen hacer en el reposo de estas semanas.

El gato maúlla alegre con cada redescubrimiento reconocido que realiza mientras curiosea cada rincón olvidado,

me intenta atraer, con sus zalamerías, a sus hallazgos...
... pensando que así jugaremos desde buena mañana en un día que a él se le presenta festivo...

... pero yo escribo e intento recomponerme y Él todavía duerme buscando reparación de cuerpo y alma,
así que se da por vencido y comienza a entretenerse rascando el embalaje color verde con el que enfundamos para el vuelo a nuestras maletas.

El amanecer avanza, con su misma rutina.
Y hoy, aunque es festivo en la Isla, yo trabajaré poniendo en orden mi vida,
pues estas pasadas semanas la desmonté para vivir de la manera más emocional posible los días en la Tierra de Origen, exprimiendo cada segundo, colmándome de todo lo que quiero... de todos a los que quiero.

El camino sigue y seguirá,
es en nosotros donde recae la decisión de hacia donde queremos darle avance.

Caminemos pues con la pesadez de los recuerdos...
... pero también con la liviandad de la ilusión hacia nuestro propio futuro,
un futuro que nos aguarda realmente prometedor, asombroso y hecho únicamente para nosotros.

No nos desviemos del camino,
algo bueno espera nuestra llegada para que suceda,
dirijamos nuestros pasos hacia allí...
... y descubramos, optimistas, qué tiene la vida preparado para nosotros...
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2 comentarios:

Aldabra dijo...

siempre yendo y viniendo... adaptándose y readaptándose.

biquiños,

Docecuarentaycinco PM dijo...

Así es Aldabra... y que no pare nunca ;).
UN besazo ENORME.