martes, 7 de agosto de 2012

DÍA 14: Sin tigres en el monte, el mono es el rey

Acudí lo antes posible, aún así me pareció una eternidad.

Acababa de acomodarme en el sofá, bajado el volumen de la televisión en la que, por cierto, emitían mi programa favorito de sobremesa... El Hombre y la Tierra... y entornado mis ojos, cuando sonó, estridente, el teléfono.

De camino a su casa retumbaban robóticas las palabras de su vecino al otro lado del auricular... "Si pudieras venir a ayudarnos... por favor... es urgente... estaríamos enormemente agradecidos... no sabemos qué hacer... no nos abre la puerta ni responde a nuestras llamadas... se ha encarcelado... ¡por propia voluntad!... no entendemos nada.... si pudieras venir a socorrerla...".

No dejé terminar su llamada de auxilio, supongo que aún estará el auricular pendulante en la mesita...

Acudí lo antes posible, pero a mí el trayecto me pareció como vivir tres vidas.

Cuando llegué mi corazón latía de miedo, deseando que ella se encontrara bien, aún no sabía exactamente qué ocurría... aunque rápidamente mis dudas se dispersaron tornándose en pena, dolor y desesperación...

Allí estaba, encerrada en su propia casa. Sola. Desecha. Creando una diminuta bola de piel y huesos enrollada encima de su cama, a oscuras... llorando desconsolada.

En cuanto sintió mi presencia musitó...

"El dolor de esta realidad me aprisiona. Me está matando en vida tanta maldad. Ya no sé si lo que veo, lo que siento... es propio o ajeno..."

Y con su débil y tembloroso dedo índice presionó el botón de encendido al mando que aún sostenía en su mano derecha... en la pantalla del televisor pude ver, atónita, las siguientes imágenes...


Desconsolada, simplemente la abracé, haciendo mio tambien su dolor. No tenía respuestas... únicamente la esperanza de no volver a tener que salvarla con urgencia... y no saber cómo hacerlo...

5 comentarios:

M.G dijo...

¡OLÉ! ¡OLÉ! Y ¡OLÉ!

Sin comentarios. Serian tantos los que tendria que poner, que...Eso, mejor sin comentarios. Me gustaria que éste blog se difundiera por los cuatro vientos, que no parase.
¿ Qué hay que hacer ?

M.G dijo...

Ah! El vídeo perfecto, no lo conocía.

Docecuarentaycinco PM dijo...

Gracias M.G. Bueno, digamos que es mi pequeñisimo homenaje (y venganza tambien) a una realidad terrible, injusta, dolorosa e incomprensible.

En cuanto a difundirse, bueno, poco a poco, imagino que con lectores fieles como tu poco a poco irá abriendose camino ;). Solo espero que lo seguís leyendo os guste. EN realidad lleva abierto tan solo 2 semanas y la acogida esta siendo espectacular! GRACIAS!!!

En cuanto a la canción... sí, sobre esta temática es de las duras que he odio... pero ciertamente se queda corta para lo que es el tema en realidad...

Un beso muy fuerte y ánimo con el día!!

Menchu dijo...

Creo que a pesar de oírlo con tanta frecuencia, aún no estamos suficientemente concienciados con este asunto.
Sin llegar a los extremos de la canción, o llegando, ¿quién no conoce algún caso relativamente cercano de violencia de género? Yo sólo conozco uno, pero no me gustaría oír de más.
Y si hablamos de maltrato psicológico, ni te cuento! Y en este caso, la situación es igual de horrible ya que encima la víctima se cree “el cuento” y termina perdiendo el contacto con la realidad.
Dando tu permiso por concedido, voy a publicar el video de este enlace en mi muro.
Gracias un día más!

Docecuarentaycinco PM dijo...

Tienes mi permiso y mucho más.

Yo, personalmente, podría hablar largo y tendido sobre este tema... pero no es el momento ni el lugar, así que mejor lo dejamos para otra ocasión...

Un beso muy fuerte y hagamos TODO lo que esté en nuestra mano para frenar esto, aunque pensemos que es poco, te aseguro que para los implicados puede ser MUCHO más de lo que crees.