jueves, 13 de diciembre de 2012

DÍA 142: De mayor quiero ser Veterinaria*

* Propuesta hecha por Ixone en el "DÍA 100: Jornada de ventanas abiertas". El reto que me hizo llegar Ixone era claro y emotivo, quería que me inspirara en los animales de compañía y en lo sumamente beneficiosos que son para los humanos, no podríamos encontrar una mejor manera de finalizar esta primera edición de "ventanas abiertas"... ¡espero que os haya gustado y la hayáis disfrutado tanto como yo!.
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Me regalaste una segunda oportunidad en la vida y vivo agradecida cada día por ello, se que tú aunque no me entiendas, pues hablamos diferentes idiomas y venimos de mundos totalmente antagónicos, opinas lo mismo de una manera recurrente... somos bienaventuradas, tu cuentas conmigo y yo cuento contigo fiel y noblemente.

Cierto es que en ocasiones me dejo llevar por mis instintos más básicos y pierdo el control en las formas en que reclamo tu cariño o comparto el entretenimiento, pero sé que la convivencia conmigo tiene más de diversión que de agobio, de indignación o de hastío, así que vivo tranquila y agradecida por conocerme y respetarme tal y como me muestro al mundo. Sabes cómo aceptar mis caprichos, eres paciente y comprensiva, por eso te regalo mi afecto, eres mi alma protectora... mi madrina.

La primera parte de mi existencia terrenal se desarrolló insulsa, anónima e inexistente. Poco recuerdo de aquellos días y es probable que con quienes compartí mi día a día, con aquellos con los que me crucé por el camino, tampoco me recuerden como me hubiera gustado o como, tal vez, hubiera merecido.

Sin embargo, no me importa en exceso, he desarrollado un poder extraordinario para ocupar el espacio de mi memoria a largo plazo con nuevos sentimientos, emociones y experiencias que tu, querida protectora de espíritu engrandecido, me regalas cada día. Sé que en esta segunda vida, como a mí me gusta llamarla, he sido colmada con todas las abundancias jamás soñadas ni en la mejor de mis ensoñaciones placenteras. 

Soy feliz, plenamente feliz y esque, aunque durante algún tiempo tuve mis dudas fundamentadas, ahora puedo maullar, convencida y optimista, que existen humanos portadores de infinitos corazones volcados generosamente sobre animales que hemos sido abandonados... como tú, amada veterinaria, que me acogiste impulsada por ese profundo sentimiento que todo amante de los animales muestra en su interior.


Si me concentro ensimismada y pongo especial atención, sobre todo en noches donde la soledad nos envuelve a ambas con ese estrepitoso silencio que como lanzas de recuerdos taladran nuestra memoria, me parece entenderte al intentar descifrar tus sonidos regurgitantes. 

Me hablas con esos ojos grandes y negros, reflejándome en su profundidad recónditos sentimientos encuentro... te comunicas con tus manos, acariciando mi lomo me transmites calma, protección y eterno amparo... me susurras mil mensajes, mil palabras en versión original indescifrable... y sin embargo, a pesar que nuestros mundos parecen abismos insalvables...

... siempre percibo, en tus recados implícitamente comunicados, un afecto indescriptible, un amor inconmensurable, me agradeces, a mí, una gata abandonada y salvaje, que te acompañe en los días y en las noches impenetrables. Me transmites tu energía, tu bondad, tu apego afable y me siento más henchida, más poderosa, más importante.

¡Piensas que yo te doy la vida y fuiste tú quien me salvaste!... siendo yo un pequeño animal de compañía, hemos creado, juntas, un poder incontrolable, pues tu eres grande, mi veterinaria, mi amante de los animales, y yo soy tu reflejo, así me hiciste.... me convertiste también, por tanto, en un ser grande.


Tú me bautizaste Abby, yo te nombré mi capitana... somos un buen equipo, una brigada poderosa y aventajada, pues tu me das consuelo, atención, alegrías y educación... y yo a ti te aporto, doctora de almas asilvestradas, los mismos beneficios... sin ninguna oposición.

Eres extraordinaria, mi innata veterinaria, pues tienes ese don insólito y excepcional de saber, desde antes de articular palabra, que el mundo animal precisa de centinelas y guardas... al igual que el de los hombres nuestra noble y leal presencia, para llenar su compleja vida, sin excepciones demanda.

Nadie pierde, todos ganan, si junto a un animal de compañía se desea engrandecer el alma.


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6 comentarios:

Aldabra dijo...

¡cuanto nos dan los animales!, nos dan más que nosotros a ellos, creo.

biquiños,

Docecuarentaycinco PM dijo...

Seguramente, son mas instintivos y no están influenciados por el qué diran y por otras emociones que a nosotros nos cohíben.
Un besazo enorme Aldabra.

Ixone dijo...

Bieeeen! ABBYchuelis!!! El día que llegué al hospital y estaba en una jaula tenía la mirada vidriosa y a pesar de tener una de las patas de atrás totalmente rota e hinchada gateaba hasta la puerta para que le pudieses acariciar y ronroneaba, no se quejaba de nada, a veces le veías hacer un mal gesto con los ojos, como si no quisiese que se le notase que le dolía, y quería maullar pero le salía un sonido muy raro (y muy feo) probablemente porque había pasado mucho frío esperando en el felpudo donde la dejaron para que la encontrase otro veterinario. A menudo le miro y le digo que no creo que sea plenamente consciente de la suerte que tiene, pero si la tiene ha sido porque se la ha ganado. Debió de parar en una casa donde o bien le pegaban o bien tuvo un accidente y no pudieron costear su solución así que la abandonaron en el felpudo de un veterianrio a su buena suerte. Cabe decir que no era la residencia habitual de este hombre así que a saber cuántos días pasó allí, porque además era un rellano individual donde nadie podía oírla si maullaba. Así que se alinearon los astros y ésta persona tuvo que ir a buscar unos documentos y se la encontró y acto seguido la llevó al hospital, para poder buscarle una casa y solucionarle esa pata.
Fue verla y supe que me iba a quedar con ella, pero no dije nada porque tenía muchas dudas, pero al final pensé que si esto había pasado asi y si yo sentía esa conexión no podía dejar que se fuese con otro, porque en el hospital le salieron muchos admiradores y todos se planteaban quedar con ella. Así que fui la más rápida, le compré una mantita, otro collar para que olvidase su pasado, y comida para gatitos pequeños y todos los días hasta que pudo salir de la jaula la quise como si viviese conmigo ya. Es una buena gata, y sobretodo es una gata fuerte, ni con el hierro que tuvo que llevar sobresaliendo de la pata durante un mes hizo una mueca de molestia, corría, saltaba... y yo me preocupaba de que se le fuese a salir, pero no pasó y en mes y medio se curó. Todo el mundo que ha vivido con ella ya sea por un tiempo medio como por un corto tiempo para cuidarla en mis viajes se han despedido de ella siempre con mucho cariño, incluso algunos, con lágrimas, y esque siendo una gata normal no se que tiene que te da una nostalgia que no puede explicarse.
Gracias por dedicarle este post al bichín peludo con el que habito (o más bien Abbyto, porque la convivenca con ella es algo inusual) y espero que sea durante mucho mucho muchos años más.

Un beso y gracias!

Docecuarentaycinco PM dijo...

Con lo que acabas de compartir poco más puedo añadir.
Solo diré que GRACIAS por ser como eres, tan grande por dentro, con ese corazón tan inmenso por los animales!!
Has sido, eres y serás una VETERINARIA EXTRAORDINARIA, siempre soñaste desde que casi no sabías ni hablar, con el momento que ahora vives, disfrútalo, LO HAS LOGRADO!! Igual que podrás lograr todo lo que te propongas.
Un besazo enorme... ya nos queda poco poco pocoooo!!! :)

AMA dijo...

Ayer me imaginé que de algo así iria el escrito de hoy cuando leí la antesala en facebook.
Has hecho justicia y no te has pasado en nada sobre lo que Abby puede reflexionar, pero en nada.
Esta muchachita que con tan solo un año ya nombraba, a su manera claro, a los animales por su nombre(paloma=potoma, perro=peo,...)y la gente que nos conocia no se lo podia creer. Con dos años se sabia los sonidos que emitian casi todos los animales que conocemos. Y todo eso sin desenvolverse en ningun medio rural.
Con 5 años, los sábados y vacaciones, se levantaba solita, se vestia intentaba prepararse el desayuno para estar a las 10 frente a la clínica veterinaria esperando a que abrieran y se quedaba alli hasta las dos ayudando en lo peor, quitar cacas de los gatos etc.
Siempre tuvo muy claro que de mayor seria veterinaria,cosa que nosotros siempre lo pusimos en cuarentena. Por más que le decíamos que era una carrera muy difícil, ella más estudiaba.
Lo consiguió y con honores.
ENHORABUENA hija. Además visitando la clínica en la que estás trabajando ya nos han dicho algo que ya sabíamos desde siempre, que tienes un algo que tranquiliza a los animales y les da confianza.
LLEGARAS MUY LEJOS,SEGURO.
Muchos besos y ánimo que ya queda poco para juntarnos todos.
Pero todos todos (aunque seamos pocos)
MUUUUAAAAA

Docecuarentaycinco PM dijo...

De nuevo poco más que añadir Ama.
Bueno sí, que nos queda MUY POQUITO para juntarnos, como bien dices :).
Un besazo.