A veces tenemos tantas cosas que decir que los pensamientos se nos
amontonan y nos entra la desgana antes de abrir la boca. No es desinterés, mala
educación o apatía, simplemente es que la maraña de reflexiones se nos agolpa
en la garganta y ahoga nuestras palabras antes de ser lanzadas al aire.
Causa que provocó la defunción: Ahogamiento
súbito por asfixia espontánea con pensamientos yuxtapuestos obstruyendo el
esófago de la cordura.
Así se daba por finiquitado el informe de mi muerte inesperada.
Certifica y firma: Anónimo médico forense especialista en enajenaciones varias y sofocación.
Sabía que alguna vez, sin ningún tipo de preaviso, tanta emoción y pensamiento
descontrolado terminaría por lapidarme.
Todo empezó con unos sutiles carraspeos.
En menos de 5 minutos, esos tosidos livianos y casi imperceptibles, se
convirtieron en inhalaciones asmáticas provocadas por la asfixia de tantos
sentimientos no manifestados en voz alta. Las reflexiones se me anudaron en el
pescuezo.
Ahora aquí estoy, etérea, sobrevolando mi cuerpo rendido y abandonado sobre
el frio suelo de cemento. Con la boca abierta y los ojos saltones.
Nadie repara en lo importante, solo yo, que incorpórea e invisible observa cómo de la
comisura de mis labios cae frágil y quebradiza, el principio de una frase…
Escúchame…
Si tan solo alguien hubiera recogido con sus manos ese preámbulo y tirado
con ganas del extremo de la madeja de pensamientos enmarañados en mi garganta,
ahora probablemente la historia sería muy diferente.
Al final sucedió lo que nadie esperaba. No se vió venir, así que llegó de manera repentina, sin avisos previos ni tiempo para poder prepararse.
Súbitamente, así apareció el día en el que todo se había dado la vuelta. Fue un caos total y absoluto. Mares desparramados, hojas caducas cayendo al cielo, lecturas invertidas, desorientación, mareos y náuseas.
Lo peor de todo fue, sin ninguna duda, que a todo ser vivo se le concentró la sangre en la cabeza... y desde entonces todos dejaron de pensar con el corazón.
No son de mis favoritos los momentos en los que uno es consciente de que se está quedando dormido.
A mi lo que me gusta es que el sueño me ataque sin piedad ni condescendencia.
Que me suma en su coma involuntario sin yo darme cuenta de su seducción hacia lo más recóndito de la noche.
A mi me gusta caer sin resistencia en sus acolchados brazos. Involuntaria, desvanecida, transformándome en nada sin juicio ni lucidez.
No son de mis favoritos los instantes en los que atrapo el sueño con voluntad férrea y absoluto discernimiento.
A mi lo que me gusta es despertar en la mañana y darme cuenta que en un instante, horas atrás, me mecí involuntaria entre las redes aletargadas de la somnolencia inevitable. Que mis ojos se cerraron sin parpadeos, que mi mente escapó a mundos etéreos.
Siempre he preferido lo involuntario,
porque te coge desprevenido y de ese modo la magia de la vida nunca deja de estar presente.
Lo inesperado, como el sueño en noches incontroladas, es lo que de verdad nos da el control.
Porque la vida es surrealista y en las ensoñaciones de medianoche es cuando todo cobra sentido.
Al amanecer, tras estas noches en las que me dejé sumir en el dormir instintivo, siempre pienso que la vida es sueño y los sueños... vida son.
Recuerda
que hasta el 16 de febrero de 2015 estamos en pleno juego creativo
celebrando las 100.000 visitas de 12:45pm.
Si todavía no te has animado y
te apetece poner a prueba tu creatividad más profunda y divertida, te
animo a que visites la salida del DÍA 771: Las 100.000 (Parte III).
¡¡ANÍMATE SERÁ DIVERTIDO Y TE AYUDARÁ A DESCUBRIR UNA CREATIVIDAD QUE CREÍAS OCULTA!!
¡¡SEGUIMOS ADELANTE EN 12:45PM, JUNTOS Y ADELANTE SIEMPRE!!
La cabeza le echaba chispas, tan solo porque estaba a punto de sufrir un cortocircuito.
Menos mal que se fue la luz en el momento preciso y la desconexión espontánea le ayudó a recargar energías.
Siempre supo que era mejor explosionar y crear fuegos artificiales para el disfrute de todos los presentes que implosionar y desmontar sus inquietudes y motivaciones más profundas.
Todos los cuentos cortos del mundo confabularon para susurrar a los lectores de 12:45pm las historias breves más fantásticas jamás imaginadas.
Así fue como todos aquellos que se asomaban por esta ventana digital, llena de rarezas e historias insólitas, se animaron a participar en un juego de infinitas proporciones imaginativas.
El mundo de los sueños desde aquel día nunca volvió a ser igual gracias a los susurros cuentísticos y a la pluma creativa de los entusiastas participantes de un curioso reto entorno a un 80.000 indefinido y rebosante de imaginación.
Estamos cercanos a llegar a las 80.000 miradas furtivas a esta venta. 80.000 sospechosos que viven cada uno su particular historia de pasión en su particular ciudad del miedo. 80.000 residentes o visitantes. 80.000 misterios y revelaciones. 80.000 acompañantes en esta aventura virtual que tiene mucho más de real y tangible (especialmente en mi interior).
80.000... la cifra me parece tan grande como sorprendentemente emocionante y eso me llena de alegría, vida y compañía.
Gracias infinitas a todas y cada una de esas miradas inquietas que se han ido asomando durante casi dos años por mi ventana. Las horas, la distancia, la tristeza se convierten en vaporosas exhalaciones que se pierden hacia ninguna parte gracias a vuestra presencia. Vuestra compañía, vuestras palabras o silencios, son para quien esto escribe motivaciones y caricias al alma que ayudan a seguir adelante al otro lado de la pantalla.
Formáis parte de una ilusión, de una locura y un sueño surrealista en medio de la noche... formáis parte inevitable de 12:45pm, un paisaje donde todos quedamos atrapados... sin tiempo... sin espacio... sin forma...
Cuando uno va alcanzando objetivos (incluso aquellos que no estaban inicialmente en los planes) tiende inconscientemente a saltar hacia atrás en el tiempo y ubicarse de nuevo en el momento en el que todo cambió. Estos 80.000 no son diferentes, me llevan retrospectivamente a través de los meses a aquel día de finales de julio, a pocos días de retomar de nuevo la rutina laboral tras las vacaciones de verano. Aquel día, aburrida tumbada en el sofá junto al incesante ventilador, fui poseída de manea súbita por una extraña energía que controló mis manos y mi cabeza y me llevaron a abrir una ventana digital que hacía tiempo esperaba ser abierta bajo el nombre de 12:45pm.
Ahí comenzó nuestra particular aventura que hoy nos regala este enorme y satisfactorio 80.000.
Al ver cercana la inminente celebración y siendo yo persona de comenzar pronto los festejos y extenderlos lo máximo posible, pensaba en esta madrugada de viernes de qué manera podíamos celebrar en esta ocasión tan magno evento del que vosotros sois, sin duda alguna, parte fundamental.
Tenía algo claro, en este caso quería hacer algo sencillo pero intenso. Y entonces llegó la respuesta. No lo puedo evitar, viven de manera perenne en mi interior, así que una vez más, entre los pupitres de mi pensamiento levantaron la mano los cuentos breves.
Así es amigos y amigas de la palabra y la imaginación. Vamos a celebrarlo con un cuento breve... pero no resultado de mi inspiración, sino de la vuestra. Que ya va siendo hora de nuevo de escuchar vuestras inmensas voces creativas.
Las claves son las siguientes:
- TEMA DEL CUENTO BREVE: 80.000 (así, sin más, un número al que podéis ubicar en vuestro cuento con la forma y el fondo que más os apetezca)
- CONTENIDO DE VUESTRO ENVIO: El cuento que hayáis escrito basado
en "80.000", una imagen que lo acompañe y el enlace a un video
(Youtube) que le de valor añadido al cuento
- HASTA QUÉ DÍA LOS PODÉIS ENVIAR: La fecha máxima la ponemos el viernes 9 de mayo (dos semanas a partir de hoy)
- CANTIDAD DE CUENTOS QUE PODÉIS ENVIAR: Todos los que os apetezca y que vuestra imaginación os regale
- DUDAS: Si os surge cualquier duda ya sabéis que estoy disponible tanto en los comentarios del blog como en la dirección docecuarentaycincopm@gmail.com
Espero que en esta ocasión participéis con tanta ilusión como lo hacéis siempre. También deseo que los inseguros se animen esta vez a participar, me encantaría que generáramos mágicamente un halo de inspiración que nos evada por un rato de nuestro día a día.
Todos tenemos mil cuentos breves en nuestras retinas, así que... ¡¡animaros y compartir el vuestro, será un intercambio maravilloso!!.
Gracias de nuevo por vuestra presencia, aún estando a veces ausentes, siento vuestra figura expectante al otro lado del ordenador. Gracias, 80.000 gracias ayer, hoy y siempre.
Cuenta la leyenda que existió hace mucho tiempo un Domingo que no quería ser el primero del calendario semanal. Rogó y rogó y rogó sin descanso durante décadas y finalmente, el tiempo, agotado por los lamentos y quejidos, creó el calendario cristiano y puso al Domingo el último de la semana, para que protestara y gimoteara con motivo fundamentado.
Por supuesto el Domingo siempre siguió siendo Domingo, ya sea ubicado en un calendario judío como en uno cristiano. Y tal ha sido, es y será su poder sollozante, que ahora no vierte lágrimas y desconsuelos a solas... ahora, todo el que mire el calendario y admire la ubicación dominguera, sentirá el punzante dolor de que el fin de semana se termina inevitablemente.
Se pasaban los días y las noches mirando inmóviles a aquel muchacho intrépido, inquieto e ilusionado que saltando ingrávido sobre tierra lunar o volando libre alrededor del sol, parecía que nada le fuera imposible de alcanzar.
Ellos, mientras tanto, respiraban al ritmo de los latidos de su corazón e inertes tan solo alzaban su mirada al cielo, quietos, impasibles, espectadores de una vida anhelada.
Ignorantes de que su sueño lunar y su quimera solar nada de imposible tenían, pues tejer una cuerda y practicar un salto está al alcance de cualquiera que desee invertir noches de insomnio agotadoras y días de oscuridad llenos de superación.
Mientras tanto, apáticos y desidiosos, continuaban mirando codiciosamente la luna y el sol en su particular y eterna pesadilla terrenal.
Y mientras desde la Tierra todos seguían mirándolo atentos, envidiosos y desazonados saltar sobre arena lunar junto a una cuerda artesanalmente entretejida...
... él dejaba atrás noches agotadoras y días de superación donde practicaba su salto enérgico.
Ahora vuela ingrávido alrededor del sol, observando desde las alturas los corazones atentos, envidiosos y desazonados de los frustrados soñadores que tan solo ven pasar la vida y las ilusiones ante sus ojos, imaginando llegar a la luna y al sol sin tener que tejer cuerdas en noches de insomnio y días de oscuridad... sin necesidad de perseverar en sus saltos para alcanzar, con esfuerzo y constancia, el sueño solar que los atormenta con cada latido su abatido corazón.
Y mientras todos miraban inmóviles, expectantes y abrumados la belleza de la luna...
…él había dejado atrás noches de insomnio y días de oscuridad entrelazando la cuerda que le llevaría a su deseo.
Ahora salta ingrávido sobre majestuosa arena satelital, observando desde arriba los ojos inmóviles, expectantes y abrumados de los inertes soñadores que tan solo miran la luna como indolente utopía.
.....................
NOTA. ¡Efectivamente! Parece ser que han arreglado por fin la conexión... veamos cuánto nos dura. ¡Feliz jueves!
A su madre no le hizo demasiada gracia pues ella creía que para crecer con argumento consistente la destitulación temprana lo único que hacía era complicar la trama.
Pero así era Relatio, emancipado y sin necesidad de un título aparente para triunfar como libro liberado.
Recordad
que hasta el 2 de diciembre están abiertas las votaciones para elegir
vuestra inspiración favorita a la celebración de los 50.000. Los
escritos que forman parte de la selección son los siguientes:
Votar
es muy sencillo: 1. Lee con suma atención cada propuesta; 2. Rumia
intensamente cada emoción percibida; 3. Medita con filosófica seriedad
cada inspiración; 4. Da tu voto en la encuesta llamada "50.000 por..." que encontrarás en el menú de la derecha de este blog.
Se lamentaba pesaroso y sollozante al descubrir, en plena faena, al verdadero ladrón del tiempo afincado en su interior.
Gimoteaba sin consuelo mientras, reflejado en el espejo, abría su boca y sus ojos a la espera de encontrar en lo más profundo de su garganta y de su pasado todo el tiempo que, con guante blanco, él mismo había hurtado de su propia vida y de la de muchos otros más.
Búsqueda vacua.
Desenmascarado su fraude supo que tal magnitud de desfalco temporal conllevaría una condena a medida, probablemente cadena perpetua sin opción a libertad condicional... encerrado por siempre en un tiempo sin tiempo.
Desesperado buscó entonces todos los tiempos robados para devolverlos a sus dueños... pero el tiempo había sido digerido y nada podía hacerse ya para recobrar lo perdido.
Por eso, hizo las maletas, asumió su delito y se sentó sobre la cama... esperando la llegada de quienes vendrían en su búsqueda carcelaria.
No dejaba de mirar la hora pues sabía que en realidad era la hora la que le vigilaba a ella constante y despiadada... esperando a que bajara la guardia un segundo para, en ese precioso instante, iniciar su ataque por última vez sin ningún tipo de remordimiento.