Las cosas eran complejas en la otra orilla y ella, desde Tierra de Acogida, lo observaba todo con dolorosa distancia, impotencia y soledad.
Entre lágrimas desconsoladas le dijo a él:
"Me siento como si viviera en la Luna, sola y afligida, y desde allí, desde aquellas alejadas alturas, observara inútilmente cómo todo sucede en la Tierra. Cómo el resto, allí donde realmente se necesita, hacen acto de presencia y se tienden lazos de ánimo y aliento... abajo, en la Tierra... a miles de kilómetros de la Luna desde la que miro apesadumbrada y en desgarrador destierro el cruel teatro de la vida"
Él, siempre atento y lleno de amor infinito hacia ella, quiso rápido consolarla y le dijo entre susurros:
"No sufras por ese sentimiento amor mío, pues todos sabemos que la Luna sin la Tierra muere y la Tierra sin la Luna también desaparece. Ambas se necesitan para seguir girando en la vida... sin tener en cuenta la distancia que las separa"
Ella quedó callada durante unos breves segundos... tan solo quería sentir intensamente aquella pequeña caricia en su desconsolado corazón.
Se pasaban los días y las noches mirando inmóviles a aquel muchacho intrépido, inquieto e ilusionado que saltando ingrávido sobre tierra lunar o volando libre alrededor del sol, parecía que nada le fuera imposible de alcanzar.
Ellos, mientras tanto, respiraban al ritmo de los latidos de su corazón e inertes tan solo alzaban su mirada al cielo, quietos, impasibles, espectadores de una vida anhelada.
Ignorantes de que su sueño lunar y su quimera solar nada de imposible tenían, pues tejer una cuerda y practicar un salto está al alcance de cualquiera que desee invertir noches de insomnio agotadoras y días de oscuridad llenos de superación.
Mientras tanto, apáticos y desidiosos, continuaban mirando codiciosamente la luna y el sol en su particular y eterna pesadilla terrenal.
La desconexión imprevista de ayer produjo en 12:45pm un desajuste de publicaciones en nuestra serie de palabras descriptivas. Nada que no tenga solución, pues en esta ventana siempre tenemos alternativas factibles... todo es posible, sin límites ni barreras. Por eso, hoy publico una salida emocional, de añoranza y recuerdo, ya que al Norte de mi querida Tierra de Origen se celebra el día grande y yo, pequeña introspectiva de extroversión apalabrada, no puedo dejar pasar por alto el torrente de emociones que ahora mismo me invade causado por la desgarradora distancia. El DÍA 379 continuaremos con el desafiante VENTANA II [JAIME].
****
Solo el que ha dejado su tierra y la siente lejos sabe lo que duele la distancia.
¡FELIZ DÍA GRANDE NORTEÑOS HABITANTES DE TIERRA DE ORIGEN!
Es desgarrador ver cómo el supuestamente ser vivo más inteligente que puebla la Tierra convierte en basura todo lo que toca... sería como la versión moderna de ese pasaje del Génesis donde Lot y su esposa se vieron envueltos en un castigo salado que los destruyó para siempre... solo que aquí el poder de convertir todo en basura conlleva al mismo tiempo que nosotros también nos transformemos en ella.
Os cuento este viernes de Junio solstícico que he tenido la doble suerte este año, pues por motivos de trabajo he podido asistir en dos ocasiones al evento, de ver una maravillosa exposición en la ciudad donde ahora resido de lo que se podría llamar "concienciarte", porque es arte puro y es conciencia absoluta.
Una de las visitas pudimos hacerla de mano del propio artista, autor concienciador y concienzudo (por el tiempo que le llevó recoger los materiales) donde los haya. Se llama Nick Quijano y ha expuesto en un marco incomparable de la zona antigua de la ciudad un sinfín de obras de arte bajo una palabra unificadora y que compendia a la perfección la esencia de lo que pudimos ver:
En relación a la obra, el propio autor dice acertadamente:
"Es un título fuerte, pero quiero que se piense
qué es la basura, que la miremos con ojos honestos: es basura. Lo importante no
es el nombre, sino lo que se va a hacer con ella tanto a nivel personal como
con las comunidades que se están organizando para hacer recogidos y limpiar la
Isla", plantea Quijano, para quien esta muestra es una excusa para discutir el
problema de la basura y resaltar todo tipo de gestas que combaten la
contaminación ambiental. Basura puede verse como un cúmulo de historias
porque cada residuo tiene la huella de alguien, de otro tiempo. Es, como
reflexiona Quijano, la suma de historias de personas que ingeniaron, produjeron
y fueron dueñas de estos objetos que, al ser desechados, se hicieron basura. La
historia continuó con ese artista que las intervino y ahora, con los
espectadores, que las miran y, tal vez, las reconocen.
Es prácticamente imposible explicar lo que supuso para mí ser partícipe de esta visita como observadora activa. Siento una gran admiración (por los años y años que estuvo visitando una playa de la ciudad recogiendo incesantemente las toneladas de basura que llegaban a la orilla y con las que están hechas todas y cada una de sus obras), una enorme fascinación (por su creatividad en el más alto grado que cualquiera pudiera imagina), una infinita alegría al ver que de una manera cercana y absolutamente acertada un artista agita la conciencia social por el consumismo y la generación descontrolada de desperdicios y muerte... y una desgarradora tristeza y pavor al ver, una vez más, la misma realidad pero con otra forma... y el ser humano sigue sin aprender... "arrieritos somos...".
Os animo a que echéis un vistazo por internet para que sepáis un poco más sobre esta obra, yo aquí os dejo dos enlaces que creo pueden ser vuestro punto de partida en la navegación cibernética:
Antes de cerrar la salida de hoy os cuento que entre las muchas (infinitas) cosas impactantes de esta obra de arte (confiemos que itinerante para que pueda salir a ver el mundo y concienciar al máximo de la población global posible) se podría destacar una que se observa en la parte final del recorrido, es un mapa gigante donde, de la mano de expertos y creativos, se ha mostrado en imágenes (es prácticamente un 3D) y de manera global lo que hoy es la Tierra por nuestra manera de vivir en ella... cada país representa lo más significativo del mismo, bosques, ejércitos y armamento de todo tipo, ciudades ganadoras del primer puesto en polución, satélites, centrales nucleares, arte, parques temáticos consumistas, mares con ballenas y con enormes islas de basura...
De verdad es una experiencia que, queridos residentes y visitantes, me gustaría pudierais vivenciar en directo... así que si por un casual os enteráis que llega a vuestra ciudad o a una ciudad cercana, no lo dudéis, al menos contáis con una recomendación, que no es poco.
Para cerrar el compartir de hoy os dejo uno (de los cientos) de videos que existen sobre eso que muchos piensan es un rumor... la isla de basura en el océano. De mito no tiene absolutamente nada, existe y si dejamos que siga creciendo acabará definitivamente con nosotros... por fuera y por dentro... de hecho ya lo está haciendo, nos alarmamos cada día pero también cada día seguimos haciendo poco por cambiarlo...
La celebración por las 20.000 visitas poco a poco va apagando sus luces. Mañana será por tanto, con el DÍA 181 y su Volumen VIII, el último homenaje, por el momento, que 12:45pm hace al grandísimo Julio Verne... sin ambición ni pretensión, tan solo dedicar un poco de tiempo para el recuerdo de una genialidad que nos dejó un legado incalculable, en todos los sentidos.
Recuerdo hoy mi colección de libros del autor, aún presente en la estantería de una de las habitaciones en el hogar familiar, en mi Tierra de Origen... libros de tapa dura, de mediano tamaño y color burdeos con bonitos dibujos en atractivas tonalidades, libros que, con solo mirarlos aunque sea de soslayo, traen al observador aroma a historia, aventura y buenos momentos.
Julio Verne fue sin duda un escritor, a primera vista, de aventuras. Un exitoso novelista que llega
a las masas a través de palabras encerradas entre láminas de papel como se encierran monedas de oro en un cofre de madera y metal. Un autor de renombre que impacta sin compasión a todo tipo de lector, sin clasismo, sin rangos ni excepciones, sin ningún tipo de distinción ni privilegio... Julio encoje pupila y alma de adultos esperanzados, adultos inmaduros, niños ingenuos, niños juiciosos, adultos narradores de niños, jóvenes desorientados, niños serios, alegres, tristes o indiferentes, jóvenes rebeldes o sumisos... no hay límites para quien sueña y se deja mecer por el vuelo de creer convincentemente que se puede... a través de la palabra escrita.
Para mí, sin embargo, Julio Verne se encuentra por encima de lo que entendemos supone ser escritor, pues desde mi punto de vista Julio Verne era, ante todo, un significativo filósofo disfrazado con máscara de novelista.
Y como no me gusta opinar sin fundamento, el DÍA de hoy va dedicado íntegramente a este paradigmático pensador hecho palabra... y para evidenciarlo, a las letras me remito brevemente...
"No necesitamos continentes nuevos, sino personas nuevas"
"Mientras el corazón lata, mientras la carne palpite, no me explico que
un ser dotado de voluntad se deje dominar por la desesperación"
"¡Qué gran libro se podría escribir con lo que se sabe!" - "¡Otro mucho mayor se escribiría con lo que no se sabe!"
"El porvenir no me inquieta. Lo que es duro a veces es el presente"
"Todo lo que una persona puede imaginar, otras podrán hacerlo realidad"
En definitiva, no menospreciemos a quien escribe y llega al alma, pues bajo su apariencia de loco, visionario, instigador o genialidad suele esconderse en la profundidad un prudente intelectual que ve y vive la vida de una manera singularmente prometedora, ilusionante, ilusionista y motivadora.
Y lo mejor de todo es que todos y cada uno de nosotros podemos despertar esa llama interior de agudeza reflexiva, esa creencia ciega en nuestro propio potencial, ese pensamiento macerado que consigue que crezcamos hasta límites insospechados, ese poder de desintegrar fronteras (puestas por nosotros o construidas por otros), logrando, con aparente sencillez y espontaneidad, dar el salto de la Tierra
a la Luna logrando tocar nuestros sueños más profundos y olvidados.
¡Despertemos pues al Julio Verne que tenemos dentro!... sin lugar a dudas es el momento perfecto para desvelarlo... ¿o quizás conoces otro instante mejor que el que ahora tenemos entre nuestras manos para hacerlo?...