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viernes, 3 de junio de 2016

DÍA 811: Anhelo

http://culturaldeltuyu.com.ar/wp-content/uploads/2014/03/cultura1-300x265.jpg

Ganas de arte, de cultura, de sentirme hinchada de música, palabras y talento ajeno.
Ganas de museos, de artistas callejeros, de pinturas sin dueño, de deseo.

Volver a notar el ansia por saber,
por leer incansablemente,
por llenar este vacío que tan solo el mar y el calor eterno curan ahora.

Ganas de frío y fuego.
Ganas de reencuentro.

Deseo irrefrenable el que me golpea el estómago.

Vivo de sueños,
de recuerdos,
de nostalgia y doloroso anhelo.

Se acerca el cambio, de nuevo...
muero en vida
si no me muevo.

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miércoles, 4 de noviembre de 2015

DÍA 794: Más leña al fuego

En los últimos meses, además de mis propios cambios vitales, también he vivido cambios en mi entorno… lo que a su vez, como si de un laberinto sin salida se tratase, ha repercutido seguramente también en mi interior.


Me intentaré explicar lo mejor que pueda aunque creo que he perdido parte del entrenamiento alcanzado tras muchos meses de publicaciones relativamente continuas en esta nuestra ventana.


En estos meses de 2015 que hemos dejado atrás por la gracia del paso del tiempo y el devenir de las estaciones (esas que aquí en Tierra de Acogida ni se perciben) varias personas importantes dentro de mi vida social por este lado del mundo, han comenzado nuevos rumbos en su aventura particular de vida. Decidieron continuar su camino fuera de esta islita del Caribe. La cual, para ser sincera, no está pasando su mejor momento socioeconómico, la verdad.

El caso es que, por muchos y muy diferentes motivos, grandes personas, ejemplos de vida para esta diminuta ciudadana del mundo, han hecho las maletas y se han ido de aquí... poniendo océanos de distancia.


Cuando reflexiono sobre ello termino dándome cuenta de que el dolor que siento no está provocado principalmente por la despedida, que también, sino principalmente por la añoranza que vuelvo a sentir por el cambio, el viajar, los retos, el abandono y, muy probablemente, el regreso a Tierra de Origen. Lo cierto es que me alegro infinitamente por ellos... y me entristezco un poquito más por mí.


Hace poco llegó a mi retina una imagen de una escultura de Bruno Catalano que muy probablemente ejemplifica lo que intento exponer… el desasosiego, desarraigo y desprendimiento doloroso de los que dejamos nuestra tierra para emprender nuevos rumbos (aunque haya sido voluntario y deseado)…

 
http://www.visualnews.com/wp-content/uploads/2013/06/Bruno-Catalano-8.jpg

Siempre termino mi reflexión con el mismo pensamiento. Como si echara leña a mi personal hoguera de motivación, finalizo mi rumiación casi diaria sobre este asunto con el sentimiento, más tal vez que razonamiento, de que es probable que esté acercándose a pasos agigantados… el momento del deseado regreso.

Quién sabe, mi vida es tan impredecible como mis reflexiones. Pero soñar con que el regreso a la tierra que llevo en el alma llena de melancolía está cercano, me alienta en las noches calurosas de frio invierno en el Caribe… así que sigo echando leña hasta que el fuego me queme, ardan mi entrañas y tenga que echar a correr lejos, al océano, para lograr apagar todas las brasas y evitar que el dolor me queme viva.

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sábado, 31 de octubre de 2015

DÍA 793: 31 de octubre de 2015: Halloween, el regreso de los desaparecidos

https://lanostalgicacoctelera.files.wordpress.com/2015/03/regresar-a-casa.jpg

No fue casual mi ausencia. Tampoco fue fácil.
 
2015 llegó como un terremoto a mi vida. Se suponía, allá por el mes de diciembre de 2014, cuando uno comienza a fantasear con lo que el nuevo año le deparará y hace sus planes con una ingenuidad y una imprudencia absoluta, que este año al que le faltan (gracias a Dios y al paso de las hojas del calendario) tan solo 2 meses para echarle el cerrojo, iba a ser uno para cumplir algunos sueños. Se suponía, según la teoría sin fundamento en la que vivía hace 12 meses, que este 2015 iba a ser un año bueno y condescendiente.

Nada más lejos de la realidad, queridos y queridas.

Aunque no venga especificado en ningún manual de blogs de escritura loca y descocada, personalmente me siento en la necesidad de dar alguna explicación a mi ausencia… por pequeña que sea, la explicación, no la ausencia.

Hoy al fin puedo deciros que el lunes 26 de enero de 2015, a tan solo horas de mi regreso a Tierra de Acogida después de haber disfrutado de las Navidades al otro lado del océano, tuve inesperadamente mi primera visita médica de este annus horribilis. Ese día se abrió la puerta a una procesión médica que me ha tenido en vilo durante muchos (demasiados) meses.

Os cuento que esa primera visita del 26 de enero tuvo un motivo relativamente liviano (eso lo se ahora)… porque lo verdaderamente duro llegó en otra cita de rutina un día del mes de febrero para olvidar en lo más profundo de mi recuerdo emocional.

Ese día, tachado hoy en rojo en mi calendario de fechas abandonadas, tuve una visita de rutina al médico que acabó en llanto y desconsuelo. Fue mi jueves negro.

El caso es que ese día abrió la puerta a muchos meses de pruebas, incertidumbre, noches de insomnio, lágrimas, tratamientos dolorosos, almas rotas y un sinfín de cosas más que suelen suceder cuando alguien está en un proceso de salud delicado.

Sí, todo esto pasaba mientras yo procura seguir con cierta normalidad trabajando con coherencia en mi vida diaria e intentaba asomarme cada madrugada por esta ventana que es nuestra casa. Mi refugio.

El caso es que llegó el día en el que, por fin, pude poner en mi agenda personal la fecha de la cirugía. En el mes de mayo decidimos, por conenso y de mutuo acuerdo entre el médico, mi salud, mis temores y yo, que el jueves 9 de julio de 2015 sería mi operación.

El mes de mayo fue igual de difícil que el resto de los meses del año y aunque os aseguro que procuré continuar con las publicaciones por esta nuestra ventana, la realidad es que las cosas dentro de mi cabeza se hicieron demasiado complejas.

Decidí esconderme durante unos meses.

Y así os cuento esta historia de abandono temporal. Debo confesar que os he echado tremendamente de menos, pero no me veía con fuerzas para tratar a 12:45pm como merece, para darle el mismo cariño y respuesta que él me ha dado a mi durante mucho tiempo, para enfrentarme a una pantalla en blanco que, como un arma de doble filo, me sirve de catarsis y al mismo tiempo de exploración a las profundidades más reflexivas.

En fin, cosas del pasado. 

Hoy, 31 de octubre de 2015, día de Halloween por estas latitudes del mundo, como si fuera el retorno de los muertos, como si fuera una celebración a lo más oscuro y oculto, como si no importara nada y el mañana nos abriera la puerta de nuevo, hoy, regreso.

Yo pienso celebrarlo, el regreso, no esta festividad de disfraz y caramelo que me ha llegado en la vida como una conmemoración postiza. Así que si deseáis uniros, aquí hay sitio para todos. Esta siempre ha sido vuestra casa.

Me alegra mucho veros de nuevo. Nunca me olvide de vosotros. Nunca me olvidé de mi misma en el camino, aunque las cosas no hayan sido fáciles… pero en eso consiste la vida: 

PASE LO QUE PASE, PESE LO QUE PESE… ¡ADELANTE SIEMPRE!

PD. La operación fue todo un éxito. Hoy de aquello tan solo me queda una cicatriz de guerra y una fortaleza renovada

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jueves, 24 de abril de 2014

DÍA 638: Reconfortada en un sueño

Esta noche te colaste en mis sueños, sin permiso, como a mi me gusta.
Estabas radiante, con esa piel suave y renovada que siempre tuviste y siempre la admiraba con fascinación y desconcierto. Nieta embelesada.
Ignorante a todo lo que después sucedió... así te presentaste esta noche. Como si nada hubiera pasado, pizpireta, activa, inquieta y rebosando portentosa fortaleza.
Esta noche te colaste en mis sueños, sin llamar a la puerta, como a mi más me cautiva.
Mezcla de imagen onírica, de recuerdos de una película vista hace pocos días, de deseos, de añoranzas y de desgarradora pérdida. Así fue mi sueño, extraño y reconfortante.
Ahora, ya despierta, te sigo recordando, abuela. Agradezco tu visita... dejaré, cada noche, la puerta abierta.
Para que entres cuando quieras y charlemos un rato o quizás, la noche entera.
Pasa y acomódate en mis sueños... tenemos hasta que amanezca.

http://con-miga.blogspot.com/2012/03/el-sueno-de-la-abuela.html
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