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miércoles, 23 de enero de 2013

DÍA 183: Volumen Extra. El Rescate Parte III “La Isla Misteriosa” (Ediciones El Naranjo)

Lucía, y el pequeño grupo de clientes que se encontraba en aquella cafetería frente al Cementerio de San Fernando, centraron sus esfuerzos y atención, junto a varias tazas de café ardientes, en el montón de piezas desordenadas de un puzzle que prometía sin duda aventura y rescate inminente. Aquella agrupación de desconocidos decidieron, sin tiempo para vacilaciones, apoyar a la desesperación de aquella joven que reclamaba nerviosa y atormentada ayuda para descubrir el orden lógico y artístico de unas piezas de puzzle que presagiaban el final cercano de un camino que se hacía ya demasiado prolongado.

Los pedazos de cartón todavía se escurrían entre los dedos de Lucía debido a la humedad en sus manos, sin embargo, a pesar de la lluvia torrencial que le había calado hasta el alma y de la noche que se tornaba espesa y misteriosa fuera de aquella acristalada habitación, ella se sentía emocionada y hechizada por una extraña fuerza que la empujaba a seguir adelante hasta el final, hasta conseguir el rescate de una imagen que nunca tuvo que abandonar su origen, el de la editorial a la que tantas alegrías y satisfacciones debía, Ediciones El Naranjo .

Poco a poco los ventanales iban empañándose ocultando el interior de una habitación rebosante de energía ilusionada y de ansias de descubrimiento y correrías.

Finalmente, tras incontables idas y venidas, tras numerosas discusiones y contrariedades, el grupo de inquietos aventureros resolvieron el puzzle que les llevaría a la siguiente pista para el rescate de una imagen que hacía ya demasiado tiempo había sido secuestrada… tanto tiempo que ni siquiera Lucía, con su inquebrantable fe en aquella misión, lograba ocultar cierta inseguridad en hallar la ilustración sin desperfectos y en plenas condiciones.


Tras la resolución de aquel misterio hecho rompecabezas los comensales brindaron, café en mano, por el logro conseguido. Cinco copas tintineantes que retumbaron en la negrura de aquel local… al resguardo de la furiosa tormenta exterior.

Cuatro eran los clientes cooperadores que se habían unido a Lucía, cuatro aventureros encerrados en un bar... cuatro buscadores de tesoros a los que la vida había agitado en exceso y decidieron, un aciago día, ahogar sus penas en la negrura de un vaso.

Ninguno se conocía con anterioridad, sin embargo todos habían compartido, antes de la llegada de aquella misteriosa joven, sueños y esperanzas sentados en la soledad de sus mesas, al abandono de su suerte, rumiando recuerdos y encerrados en una espiral de azúcar y aroma intenso que les había atrapado sin salida al igual que su rutina. Pero la llegada de Lucía, tan llena de emoción y cargando una extraña historia de mensajeros, cartas bajo la puerta, cementerios, enigmas e imaginación ilusionada, había logrado avivar en ellos agitaciones olvidadas en lo más íntimo de su memoria y relegadas al más profundo abandono.

Entre aquellas almas en pena se encontraba la antaño conocida como Cabo Memo, sus aventuras y descubrimientos llegaron a tener eco mundial y se dice, entre susurros llenos de secretismo en los callejones más recónditos de la ciudad, que quien se encontraba en aquella taberna matando los días y las tristezas no era su cuerpo sino su espíritu desolado por la mala suerte del abandono más cruel maquinado por sus compañeros de batallas.

Fue precisamente la Cabo Memo quien descubrió que tras la imagen resuelta, en el reverso de la ilustración, podía verse claramente el mapa de una isla donde, como un tesoro anhelado, había dibujada una cruz en color rojo intenso señalando una ubicación concreta, un lugar específico en el que hallar lo que Lucía, y los cuatro descubridores agregados, estaban buscando con ardiente deseo…

…sabía perfectamente lo que aquello significaba…

… la aventura llamaba de nuevo a su puerta y tenía la  mejor  tripulación que jamás pudo imaginar.

http://www.todocoleccion.net/fotografia-foto-5-marineros-marinos-cartagena-1951-8-x-5-5-cm~x15321241

La travesía no fue fácil… sin tregua ni descanso, los en antaño rumiantes de recuerdos perdidos al amparo de una lámpara intermitente en un bar transformados hoy en navegantes de mirada ruda y piel curtida por la salitre y el furor del océano, pasaron incontables noches desvelados achicando agua y manteniendo a flote una pequeña embarcación de madera a la que el viento huracanado había despojado de su única vela. 

La embarcación hacía aguas pero la fortaleza de aquellos cinco luchadores unidos por un objetivo compartido, la liberación de una musical ilustración y el retorno a sus vidas de emociones y sueños alcanzados que nunca debieron abandonar su día a día, lograba superar cada embiste del mar bravío, cada empuje de unas ráfagas de viento que hacían zozobrar sin piedad las maderas de aquella barca inundada.

http://www.taringa.net/posts/info/2534069/antes-de-naufragar_-leete-esto.html
Abandonados a su suerte… finalmente otearon tierra firme… todos sabían, sin necesidad de mirar una vez más el mapa tras el rompecabezas, que habían alcanzado su objetivo, desembarcarían en tierra firme, en la Isla Misteriosa que, sin duda alguna, les obsequiaría con el rescate de la ansiada imagen… con el rescate, en realidad, de sus vidas perdidas en la rutina sin fondo.

Caminaron hasta el amanecer entre vegetal cerrazón y extraños sonidos nunca antes escuchados… cruzaron la isla de Norte a Sur sin descanso y con inusitada exaltación, centrados en alcanzar su meta, constantes, confiados… hasta el momento en el que, al unísono, frenaron en seco su caminar impetuoso, sabiendo que, a tan solo unos pasos, podrían vislumbrar su objetivo… sentimiento compartido e incuestionable.

Y así, cuando alcanzaron lo alto de la última loma, cuando llegaron al punto más alto de la zona sureña, en el momento en el que Sol gobernaba un cielo despejado donde la lluvia había quedado convertida tan solo en un efímero recuerdo de travesía desoladora… aquellos cinco aventureros pudieron descubrir, frente a ellos, la imagen más extraña, misteriosa y desconcertante que nunca antes, en sus interminables años de conquista y aventura, habían experimentado….



Se cruzaron miradas llenas de extrañeza, como esperando una respuesta a aquella marea de dudas y masificación… todos parecían encontrarse en estado de parálisis desconcertante… todos menos Lucía, que con exaltada sonoridad gritó “¡LA ENCONTRÉ!” mientras corría montaña abajo sin parpadear… como con miedo de perder, entre aquel maremágnum de vida, la visión de dónde se encontraba la imagen secuestrada.

Avanzaba entre al gente, sin perder el paso ni la visión de la ilustración que le había llevado a cruzar el mundo y a recuperar la confianza en ella misma y en el poder inconmensurable que tiene la unión de fuerzas por un fin común.

Los cuatro compañeros de aventuras intentan seguirle el ritmo, emocionados, con el corazón palpitante entre sus dientes y con una sonrisa exultante que manifestaba sin lugar a dudas, la recuperación de la ilusión por construir y alcanzar sueños inimaginables.

Supo entonces Lucía, cuando llegó a su destino y recogió entre sus temblorosas manos la imagen por tanto tiempo buscada, el motivo por el que 12:45pm le había llevado, sin darse cuenta, a vivir aquella desconcertante aventura llena de extrañezas y momentos tan sorprendentes como inolvidables. Jamás volvería a tentar a la rutina, jamás dejaría de creer en sus sueños y en el poder de convertirlos en realidad… jamás dejaría que su cuerpo fuera abandonado a merced de una taza de café en la profundidad de una cafetería con vistas a un cementerio de ilusiones.

Una lágrima recorrió su mejilla y miro con gratitud a sus compañeros.

Fue la Cabo Nemo quien se adelantó y la abrazó con fuerza… “lo logramos… lo lograste”… le susurró mientras tartamudeaba con emoción incontrolable. El resto de camaradas imitaron a su compañera y se fundieron en una amalgama de conmoción ilusionada…

…sabiendo que todos habían sido merecedores de una nueva oportunidad en sus vidas, una oportunidad sin vuelta a tras para recuperar el tiempo perdido en la desidia y en la monotonía, sabiendo que, dejándose llevar a merced del tiempo sin iniciativa ni imaginación, tan solo trae tristeza y la enorme posibilidad de sucumbir al poder de la desesperanza.

Y así es como, generación tras generación, es trasmitida la leyenda de cómo la imagen de Ediciones El Naranjo es secuestrada por un extraño raptor, conocido como 12:45pm, cada vez que un lector comienza a caer en las redes del aburrimiento… llevándole a vivir aventuras incontrolables y ayudándole a recuperar un camino de ilusión que nunca debió abandonar.

Por eso, querido observador de esta ventana, si alguna vez recibes una entrega inesperada de manos de un nervioso mensajero o sientes que alguien ha deslizado bajo tu puerta un sobre sin remitente que encierra extrañas claves a modo de pistas secuenciales… prepara tu mochila y la mejor de tus sonrisa, porque habrá llegado el momento de abandonar la rutina y aventurarse a mundos de ensueño.

Mantente alerta, lector de sueños… pues tu momento puede llegar cuando menos lo esperes…
http://elblogvirtualdegema.blogspot.com/2011_07_01_archive.html
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martes, 4 de diciembre de 2012

DÍA 133: El Rescate Parte II (Ediciones El Naranjo)

Había pasado dos semanas desde la angustiosa mañana en la que un desconocido Mensajero había llamado cauteloso a la puerta de Ediciones El Naranjo en aquella calle sin salida custodiada por altas paredes cubiertas de hojarasca, ladrillo, vegetación y cemento. Aquel día el ulular del viento en el solitario callejón había sido el único acompañante en la entrega... una entrega llena de incógnitas, enigmas y preguntas sin respuesta.
Todo había comenzado hacía ya casi un mes, cuando una madrugada de principios de Noviembre alguien había publicado en un extraño Blog llamado 12:45pm una carta de secuestro de una ilustración de la cítrica editorial... desde aquel día, nadie, ni lectores, ni seguidores, ni trabajadores de Ediciones El Naranjo habían logrado desvelar el paradero de la imagen.

La joven risueña a la que se le había desvanecido la sonrisa tras recibir la entrega de las cartas de rescate en la oficina se llamaba Lucía y llevaba ya, a pesar de su juventud, varios años trabajando en la editorial. Le gustaba su trabajo y confiaba en poder seguir desarrollando durante mucho tiempo tanto su propio potencial como el de escritores escondidos tras las sombras proyectadas por folios impregnados de sueños... quizás fue esta ilusión esperanzadora la que le motivó a implicarse hasta extremos insospechados en el rescate de la imagen secuestrada... se sentía en deuda con su amado El Naranjo, con sus compañeros, con los lectores y con su propia vocación, siempre vinculada al universo que conforman las palabras.

Lucía había tenido una maravillosa idea al recibir la carta de rescate, ya que decidió publicarla en los medios de comunicación que la editorial gestionaba cada día para realizar un llamado publico y buscar ayuda en la resolución de aquella indeseada situación. La respuesta de los lectores a su reclamo había resultado ser todo un éxito ya que fueron muchos quienes se solidarizaron con la situación y respondieron a la encuesta del secuestrador sobre cómo se deseaba llevar a cabo el rescate de la imagen que custodiaba.

Quien se encontraba tras el rapto sabía de esta masiva implicación en el proceso y, llegado el día pactado, dirigió sus pasos hacia la casa de Lucía.

Aprovechó la salida de un vecino para colarse por la puerta, era primera hora de la mañana y el día estaba frío, así que la protección del largo abrigo negro y la bufanda rodeándole el cuello y la mitad del rostro le ayudaron a taparse la cara en el saludo, evitando así regalar cualquier señal que pudiera delatar su identidad.

Dirigió sus pasos hacia el apartamento de Lucía, caminaba despacio, seguro y directo.

En la mano un sobre blanco, anónimo y liviano.

Sus pisadas retumbaban en el pasillo, marcando un ritmo pausado pero inexpugnable... parecido al del péndulo que oscila firme y con sonora oquedad en la caja de un solitario reloj de pie al final del corredor. Sus manos protegidas por guantes negros de curtida piel sintética le acompañaban rítmicamente en el balanceo. Quietud en el ambiente, atmósfera tan solo seccionada por la figura airada de quien avanza confiado por la galería.

Miraba al frente, sin parpadear... en su mente un propósito, en su poder una ilustración encarcelada... en su mano el modo de rescatarla.

Súbitamente frenó su incógnito deambular y paró frente a una puerta blanca de madera. Dobló sus rodillas y con máxima delicadeza deslizó el sobre por debajo de la puerta... sutil... cauteloso...

http://amairgin.wordpress.com/2010/02/22/playground-13/
Lucía no se percató de la nueva incorporación hecha papel en la entrada de su casa hasta bien avanzada la mañana. Pensó inicialmente al verla que sería de algún vecino o quizás del cartero que tenía el día amable y decidió no molestarla en su anticipada llegada... pero al acercarse y recogerla de la cálida madera que recubría el suelo... al notar el tacto de aquel sobre... inmediatamente aparecieron en su memoria las mismas sensaciones vividas hacía dos semanas en la oficina... cuando recibió al Mensajero portador de noticias inquietamente esperadas.

Herméticamente cerrada, sin remitente y pulcramente lacrada... observaba indecisa aquel envoltorio níveo que, de nuevo, la hacía protagonista de aquella descabellada situación... ensimismada entró en la cocina y sacó un afilado cuchillo del primer cajón... introdujo la punta por la abertura que quedaba en el lado derecho de la solapa y empujó con fuerza provocando que la parte superior del papel se desgarrara... extrajo nerviosa la misiva que el sobre contenía y leyó con un susurro...

"Has realizado un trabajo extraordinario haciendo partícipe a vuestros lectores y dándoles voz y voto en el rescate de la imagen secuestrada. 
Por este motivo voy a facilitarte algunas pistas para que puedas iniciar su proceso de recuperación.
Detrás de esta nota tienes indicado el lugar exacto al que debes acudir para continuar el salvamento.
Estas cerca del desenlace final, Lucía.
No es momento de rendirse.
Fdo. 12:45pm"

Un escalofrío recorrió todo su cuerpo... Lucía... claramente en el papel aparecía su nombre tatuado en tinta negra... Lucía... tinta tan negra como el miedo que en ese momento la atenazaba en mitad de la cocina.

Sin embargo el verdadero terror le sobrevino encima cuando giró el papel que sostenía en su temblorosa mano y vio el lugar al que debía dirigirse según indicaba claramente 12:45pm... el  Cementerio de San Fernando

https://www.facebook.com/museopanteonsanfernando

No tardó más de ocho minutos en vestirse y abrigarse todo lo que pudo, realmente el día estaba frío y desagradable... y el lugar hacia el que se encaminaba no parecía poder ayudar a templar el cuerpo y el alma.

Cerró la puerta con firmeza y salió a la calle... recibiendo en el rostro un azote helador que le ayudo a buscar energía en su interior para iniciar el camino.

Llegó rápido... casi sin saber cómo, se quitó los guantes de lana y extrajo de su bolsillo la hoja con las indicaciones. Bajo la dirección señalada se mostraba claramente un mapa del Cementerio que había sido moteado con diferentes puntos rojos... claramente 12:45pm intentaba señalar la ubicación de las diferentes pistas que le llevarían a la resolución del problema...además había añadido la siguiente frase:

"ENCUENTRA LAS PIEZAS CLAVE PARA LIBERAR LA ILUSTRACIÓN. 
CUANDO TENGAS LOS 30 FRAGMENTOS, ÚNELOS CON LÓGICA RAZÓN.
DARÁS ENTONCES LA VUELTA AL PUZZLE Y HALLARÁS AHÍ LA ÚLTIMA INDICACIÓN"

Lucía pasó el resto del día recorriendo los caminos de piedra y silencio del Cementerio, una inquietante necrópolis repleta de historia, turbación, despedidas y pedazos de un puzzle que habían sido escondidos con esmero en diferentes puntos de aquel camposanto.

Gran parte de la jornada estuvo lloviendo copiosamente, lo que no facilitó la búsqueda. Además en aquellos rincones en los que viento se colaba taciturno se hacía casi imposible acceder... no tanto por el obstáculo vendaval, sino porque el alma y el estómago se encogieran repentinamente a causa del terror desmedido.

Tras eternas horas de agua, aire, sobresaltos, suspense y frío... finalmente Lucía concluyó la búsqueda entre panteones. Suspiró, se limpió el agua de la cara con uno de los guantes de lana que había guardado hacía horas en el bolsillo izquierdo y comenzó a caminar hacia una cafetería cercana en la que templar su espíritu...

... "un café con leche, por favor... póngalo grande y cargado de café, se lo agradeceré"... pidió al camarero que la miraba escéptico desde el otro lado del mostrador. 

Buscó entonces una mesa discreta en la que resguardarse, procurando olvidar las horas pasadas y encontrando la calma y concentración necesarias para montar el puzzle con las piezas que había recolectado a través del mapa señalado por el secuestrador de la imagen... quería conocer lo antes posible el mensaje que al armar las piezas aparecería en el reverso...

... pero para eso tuvo que pedir dos cafés más y ayuda al resto de clientes del establecimiento... (continuará...)

 
¡¡Anímate y ayuda a Lucía y a Ediciones El Naranjo a rescatar la imagen completando el puzzle!!
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martes, 20 de noviembre de 2012

DÍA 119: El Rescate Parte I (Ediciones El Naranjo)

El Mensajero llevaba prisa. Su supervisor inmediato le había dado precisas indicaciones sobre cuál era el lugar de entrega y la hora exacta a la que debía hacer llegar el conjunto de sobres herméticamente cerrados a las oficinas de Ediciones El Naranjo... "la entrega tiene que realizarla en mano, no lo olvide, si el personal no hubiera llegado todavía a las oficinas... ¡espere paciente a que se presenten a su puesto de trabajo!"... le había bramado el jefe aquella mañana con esa voz que pocas veces mostraba a sus trabajadores, esa voz mezcla de preocupación y angustia.

El Mensajero llevaba prisa. Se había entretenido charlando distendido con los compañeros mientras se afanaba en vestirse con el uniforme reglamentario de trabajo y ahora, de camino al lugar de entrega, el tiempo corría en su contra.

Navegaba experto entre el fluido tráfico... coches, autobuses y furgonetas eran esquivados con ese arte que solo un profesional añejo puede ejecutar con su destartalado ciclomotor color burdeos, fiel herramienta de trabajo y fiel compañero de aventuras que en alguna desagradable y puntual ocasión le había forzado a vivir situaciones no demasiado recomendables en la periferia de aquella ciudad que ahogaba a más de 100 millones de habitantes cada día. Mientras navegaba entre el tráfico, El Mensajero rezaba en voz baja para que la motocicleta se apiadara de su retraso y no le jugara nuevamente una mala pasada en la que se viera obligado a llamar una vez más a la grúa del taller mecánico.

Fue al pararse en un semáforo en rojo en que miró curioso, de reojo, la carga que portaba en el transportín trasero. Tanta inquietud por parte de su supervisor y esa áurea de angustia que rodeaba aquella entrega le mantenía extrañado durante todo el trayecto, por lo que la forzosa parada junto a la luz roja desafiante no pudo venirle mejor.

Apartó con cuidado algunos paquetes envueltos en papel blanco y cuerda de rafia color marrón, pues molestaban para ver con nitidez los sobres de la turbación... y fue al acomodarse en la cesta los incordiantes bultitos blancos que apareció ante sus ojos un conjunto de cartas anudadas marítimamente con un lacito color naranja... y fue también en ese momento que pudo percatarse cómo en la parte frontal de cada misiva el remitente anónimo había pegado meticulosamente una copia en color de una bonita y musical imagen que le resultaba conocida aunque, parado en aquel semáforo bajo la presión del casco de seguridad, no recordaba dónde podía haberla visto con anterioridad.


http://www.edicioneselnaranjo.com.mx/

Habían pasado veintitrés minutos y pocos segundos desde que había iniciado su trayecto saliendo de los almacenes centrales cuando El Mensajero finalmente llegó a la calle sin salida donde se encontraba el lugar de entrega... "Calle Cerrada Nicolás Bravo..." leyó en voz alta en el cartel ubicado en el muro de entrada y que hacía las presentaciones al recién llegado al callejón.

A velocidad reducida comenzó a avanzar pausado entre altas paredes de ladrillo, hojarasca, vegetación y cemento. Se intuía en el interior de los edificios cuidados jardines y señoriales construcciones, un buen lugar para ubicar una editorial... pensó.

Cuando llegó al lugar indicado, llamó cauteloso al bonito timbre que protegía la puerta y el interior de la vivienda. Llamó tres veces... con educación y paciencia. Escuchaba voces retumbar dentro del edificio y sintió una ola de acogedora tranquilidad al saber que no tendría que esperar solo en la soledad de aquel solitario callejón perdido.

Abrió la puerta una muchacha joven y se saludaron, ella con una bonita sonrisa y un jovial Buenos Días El Mensajero con una voz enlatada e inerte consecuencia de aquel incómodo casco de trabajo.

Así fue como Ediciones El Naranjo recibió, la pasada semana, el protocolo de rescate Parte I vinculado a la Imagen Secuestrada que les mantenía en vilo desde hacía más de una semana...

La joven se adentró a la zona de oficinas haciendo verdaderos malabarismos para mantener entre sus brazos la mensajería recién recogida, un bolígrafo, un teléfono móvil, una carpeta y una sonrisa forzada que intentaba ocultar su incipiente preocupación... sus compañeros se percataron de ello y fueron a socorrerle, desahogándole de la carga y preguntándole el motivo de su inesperada intranquilidad.

Ella se apoyó en la mesa de trabajo... les miró con agradecimiento y condescendencia... y les dijo...


"Acabamos de recibir las primeras instrucciones para el rescate de la imagen que nos secuestraron el Sábado 10 de Noviembre. Al parecer 12:45pm ha logrado tramitar la gestión a través de una empresa privada de mensajería y ellos han sido los que han hecho entrega, ignorantes, de las cartas de liberación..."

... y repartió a cada compañero uno de los ejemplares decorados en su parte exterior con una copia a color y de mala calidad de la imagen secuestrada.

Extrajeron del sobre una hoja de color indefinible y vieron que estaba impresa por ambas caras... sorprendidos se percataron de que era una encuesta... 12:45pm les hacía partícipes del modus operandi pidiéndoles opinión en cuanto al tipo de rescate que sería llevado a cabo...

CARA A DE LA NOTA



CARA B DE LA NOTA




Tras analizar con meticulosidad la cuartilla que manipulaban entre sus manos, se observaron entre ellos y, encontrando en sus miradas aprobación y seguridad... todos dirigieron sus pasos hacia los escritorios de trabajo para completar el cuestionario y poder ir lo antes posible al buzón más cercano, pudiendo así hacer llegar sus decisiones a la dirección que se indicaba en el remitente de cada sobre.

La joven que había atendido a El Mensajero a primera hora de la mañana fue ágil y perspicaz y, antes de enviar su respuesta para el rescate, hizo una copia de la carta y la publicó en los medios de comunicación que la editorial gestionaba cada día... haciendo participe así a sus lectores dándoles oportunidad de que les ayuden a resolver aquel pictórico secuestro.

Por eso ahora está en nuestras manos, lectores de 12:45pm y de Ediciones el Naranjo... el ayudar a recuperar la Imagen Secuestrada con nuestras votaciones...

... ¡ANÍMATE Y DA TU OPINIÓN!... 
¿CÓMO TE GUSTARÍA QUE CONTINUARA LA HISTORIA DE "EL SECUESTRO DE LA IMAGEN"? 
PUEDES SELECCIONAR TUS RESPUESTAS HASTA DOMINGO 2 DE DICIEMBRE
¡TE ESPERO!

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